PARA VER
Historias para tu corazón de Princesa
Hay historias que simplemente disfrutamos y otras que, sin esperarlo, dejan algo en nuestro corazón.
Aquí quiero compartir contigo algunas películas y series para disfrutar, reflexionar y cuidar aquello que sembramos en nuestro interior.
Historias que pueden inspirarnos, conmovernos y dejarnos algo valioso, recordando siempre elegir con sabiduría y discernir cada mensaje a la luz de la Palabra de Dios.

The Chosen — Los Elegidos
Una serie que nos acerca a Jesucristo y nos recuerda que, aunque caminó esta tierra como hombre, permaneció sin pecado: nuestro Salvador, el Cordero sin mancha y el único modelo perfecto.
También nos muestra a quiénes eligió para seguirle: personas reales, imperfectas e inesperadas. Porque lo extraordinario no estaba en ellos, sino en lo que Cristo hizo en sus vidas y después a través de ellas. Dios no llama a los preparados; prepara a quienes llama. Y al final, todo vuelve al mismo lugar: poner nuestros ojos en Jesús.

La Casa de David
Una historia que nos permite conocer a David antes de la corona: un joven pastor al que Dios llamó y comenzó a preparar mucho antes de que otros pudieran ver lo que Él había puesto en su vida. Desde Goliat hasta las pruebas que siguieron, su camino nos recuerda que Dios puede llamarnos antes de que nos sintamos preparados y formarnos mientras caminamos con Él.
David estuvo lejos de ser perfecto, pero su historia revela un corazón que aprendía a volver a Dios, arrepentirse y depender de Él. Y lo más hermoso es que su historia apunta mucho más allá de David: de su linaje vendría Jesucristo, el Hijo de David y el Rey eterno. Porque al final, incluso la historia de un gran rey termina llevándonos al único Rey que permanece para siempre: Jesús.

Amor Redentor
Hay películas que simplemente vemos y otras que encuentran una parte de nuestra historia que quizá todavía necesitaba ser tocada. Esta fue una de ellas para mí. La vi a solas, lloré muchísimo y terminé teniendo uno de esos momentos de intimidad con Dios que se quedan guardados en el corazón.
Entre amor, espera, heridas, dignidad, propósito y redención, esta historia me llevó a recordar verdades que necesitaba volver a escuchar acerca del amor de Dios y de quién soy en Cristo. No quiero contarte demasiado, porque deseo que puedas descubrirla con tu propia historia y permitir que Dios hable a tu corazón de una manera personal. Solo puedo decirte que “Amor Redentor” terminó significando para mí mucho más de lo que imaginé al leer su título y ver el cartel.

